Las empresas de servicios públicos y gobiernos de todo el mundo están invirtiendo miles de millones de dólares en la mejora de sus redes de electricidad, gas y agua analógicas existentes en redes de comunicación de dos vías, de manera que se pueda optimizar la distribución y reducir el costo a los consumidores. El objetivo a largo plazo es la obtención sostenible y asequible de energía, gas y agua.
El componente clave de toda iniciativa Smart Grid es una red IP omnipresente que conecte aparatos inteligentes y medidores en hogares y oficinas con las productoras de electricidad. Gracias a esta red, los patrones de uso de cada recurso pueden ser optimizados de acuerdo a su disponibilidad en la red.
